Cumbre América Latina, el Caribe y la Unión Europea
La Cumbre América Latina, el Caribe y la Unión Europea (ALC-UE) es una reunión de mandatarios de diferentes países de Latinoamérica, el Caribe y la Unión Europea que se celebra cada dos años en mayo.
Esta reunión se basa en una asociación estratégica birregional basada en la Declaración y el Plan de Acción adoptados en la Primera Cumbre que se llevó a cabo en Río de Janeiro en junio de 1999.
Esta reunión evalúa los avances registrados en la materia de cohesión económica, combate a la pobreza, equidad y justicia social en ALC entre varios puntos que varían dependiendo de la región donde es sede.
La primera cumbre tuvo lugar en Río de Janeiro, Brasil en 1999, la segunda en Madrid, España en 2002, la tercera en Guadalajara, México en 2004, la cuarta fue llevada a cabo en Viena, Austria en 2006 y tuvo como principal objetivo alcanzar en 2010 una Zona Euro Latinoamericana de Libre Comercio. La quinta se desarrolló del 13 al 17 de mayo de 2008 en Lima, Perú y buscó crear una asociación de ámbitos sociales, del conocimiento y del logro de un desarrollo sostenible y crear una asociación estratégica entre América Latina y Europa. Cuarenta y seis presidentes confirmaron su asistencia a la V Cumbre ALC-UE, entre los que figuran están la canciller alemana Angela Merkel, el presidente de Colombia Álvaro Uribe Vélez, el presidente de Brasil Luis Ignacio Lula Da Silva y el primer ministro de Polonia, Donald Tusk.
Paralelamente se realizó la cumbre empresarial entre instituciones e inversionistas de los países miembros, donde al menos 400 empresarios dialogaron acerca de temas como el desarrollo sostenible y la inclusión social.
Las relaciones entre los dos continentes han mejorado sustancialmente en los últimos 30 años.
Las dos partes comparten valores comunes como los derechos humanos, los principios democráticos y el multilateralismo.
La asociación estratégica entre los dos continentes refleja la creciente importancia y el potencial en aumento de la región de América Latina y del Caribe así como la voluntad de ambas regiones de fortalecer y profundizar sus relaciones en el futuro.
La Unión Europea ampliada es un importante socio económico y político para América Latina y el Caribe, pues encabeza la ayuda al desarrollo y la inversión extranjera y es el principal socio comercial de algunos países de América Latina.
Las relaciones entre ambos bloques se han desarrollado en un plano birregional (UE-América Latina/Caribe) en el que se han celebrado debates especializados entre la UE y subregiones específicas (MERCOSUR, Comunidad Andina, América Central, CARIFORUM) y entre la UE y países concretos (México y Chile).
El lema de la II Cumbre Empresarial ALC-UE es “Inversión para el Bienestar, el Desarrollo Sostenible y la Inclusión” en cuanto se conciben como metas prioritarias de la agenda entre ambas regiones:
La búsqueda del bienestar, en términos de consolidar y fortalecer la democracia, las instituciones y la seguridad ciudadana; favorecer el acceso universal a la educación, la salud y el saneamiento básçico; promover el acceso a las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones; y enfrentar a la delincuencia organizada transnacional.
El desarrollo sostenible, en la perspectiva de prestar especial atención al cambio climático y los desastres naturales, la preservación del medio ambiente y la biodiversidad para las generaciones futuras, el empleo de energías limpias y renovables, la construcción de infraestructuras, la promoción del empleo, el comercio y la inversión en condiciones de seguridad jurídica, y la cooperación hacia los países de menor desarrollo relativo y de renta media.
La inclusión social, en la línea de impulsar la lucha contra la pobreza, promover el respeto de los derechos y condiciones más equitativas para mujeres, niños y discapacitados, alentar la formación para el empleo, así como favorecer la reforma del Estado, la transparencia y el combate a la corrupción.
Declaración Empresarial de Lima
Declaración Empresarial de Lima
Desde la II Cumbre Empresarial ALC-UE
Mensaje a los Jefes de Estado y de Gobierno participantes en la V Cumbre ALC-UE
Dos años después de la Primera Cumbre Empresarial de América Latina, el Caribe y la Unión Europea celebrada en Viena, los líderes empresariales de ambas regiones del mundo vuelven a reunirse en Lima. Ello pone en evidencia la voluntad por seguir fortaleciendo los lazos entre las instituciones y la comunidad empresarial de los dos lados del Atlántico, así como su compromiso por contribuir a la reflexión en torno a aspectos especialmente significativos de la agenda birregional y global para los próximos años.
En ese horizonte, los líderes empresariales coinciden con el propósito de impulsar la “Asociación Estratégica Birregional”, proclamada sucesivamente desde la Primera Cumbre ALC-UE de Jefes de Estado y de Gobierno, que tuvo lugar en Río de Janeiro, en 1999, y a mérito de la cual se busca concretar una relación privilegiada entre las dos regiones del planeta con mayor número de valores e intereses comunes. Ello conlleva involucrar activamente a los sectores empresariales en esos esfuerzos y centrar las acciones públicas y privadas orientadas a esa meta a través del señalamiento de objetivos concretos en ámbitos prioritarios.
Partiendo de esa convicción, y con el ánimo de aportar ideas que expresen la perspectiva de los líderes empresariales respecto a los grandes ejes temáticos sobre los que los Jefes de Estado y de Gobierno de América Latina, el Caribe y la Unión Europea concentren su atención en la V Cumbre ALC-UE, la II Cumbre Empresarial ALC-.UE opta por abordar asuntos de gran trascendencia que quedan resumidos en el lema “Inversión para el Bienestar, el Desarrollo Sostenible y la Inclusión”.
De esta manera, la mejor contribución que podemos hacer es generar prosperidad económica, pilar
Equidad, Responsabilidad Compartida e Inclusión Social
La noción de equidad está asociada a la igualdad y la justicia en el acceso a bienes y oportunidades. La responsabilidad compartida debe concebirse en términos del compromiso activo de los diferentes sectores de las sociedades de América Latina, el Caribe y la Unión Europea para encarar los principales retos de éstas y concretar progresivamente la meta de un desarrollo sostenible con inclusión. En esa perspectiva, el sector empresarial participa en diversas iniciativas sociales que buscan contribuir al logro de este objetivo, motivo por el cual merecen resaltarse tales acciones y el espíritu que las anima; sin embargo, debe llamarse la atención sobre la necesidad de consolidar e impulsar esfuerzos empresariales consistentes con ese propósito.
América Latina y el Caribe es una de las regiones más heterogéneas y con mayores niveles de desigualdad. En ese contexto, las políticas sociales orientadas a conseguir mayor equidad e inclusión revisten creciente importancia en las agendas públicas, aunque debe evaluarse permanentemente la eficiencia y transparencia en el manejo de los programas, la calidad de los servicios y el que los beneficios alcancen a quienes más lo necesitan.
Una consideración fundamental radica en el hecho que todo modelo social eficaz debe otorgar prioridad al crecimiento y al empleo, dado que hay directa correspondencia entre el mayor número de personas ocupadas y la mayor disponibilidad de recursos para fines de inversión y protección social. Se requiere que los mercados de trabajo sean flexibles a efectos de conciliar la protección social, de un lado, con la capacidad de adaptación frente a los cambios, de otro. El concepto de flexiguridad merece una mención en este contexto; en Europa se están haciendo importantes esfuerzos para combinar mejor la protección social con la flexibilidad económica y los mismos pueden servir de estimulo y ejemplo a las acciones en América Latina y el Caribe. Resulta prioritario generar mejores condiciones de acceso a empleos dignos, con especial atención a los jóvenes, las mujeres y personas con discapacidad.
En la mira de promover la inversión y el comercio como medios eficaces para crear mejores niveles de vida en las sociedades de ambas regiones, los líderes empresariales insisten en la necesidad de reforzar la institucionalidad, preservar la estabilidad y seguridad jurídica, brindar un trato justo y equitativo a los inversores nacionales y extranjeros, hacer más eficientes los sistemas de administración de justicia y de seguridad ciudadana, así como enfrentar cualquier forma de corrupción.
Igualmente, los líderes empresariales promueven y alientan la celebración de nuevos Acuerdos de Asociación (con el triple componente de diálogo político, comercio y cooperación) entre la Unión Europea y Estados u organizaciones de integración de América Latina y el Caribe. En este marco las organizaciones empresariales animamos a los negociadores del Acuerdo de Asociación a avanzar en las discusiones para la consecución de los mismos. Así mismo, pedimos a nuestros gobiernos que actúen en favor de la conclusión ambiciosa y equilibrada de las negociaciones comerciales multilaterales de la Ronda de Doha en el marco de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Tanto las negociaciones a nivel bilateral como multilateral cobran particular relieve de cara a favorecer mayores flujos de comercio e inversión que repercutan en la creación de más empleo, y la generación de cadenas productivas que incorporen valor agregado a las exportaciones.
La inversión pública y privada en educación, la cooperación con las universidades y centros de investigación, y el acceso cada vez más amplio a las nuevas tecnologías del conocimiento y de la información constituyen aspectos cruciales de una estrategia integral orientada al desarrollo sostenible con inclusión. Debe alentarse, entonces, una fuerte inversión en la educación preescolar y primaria, mejorar la educación secundaria, el impulso a una educación superior de calidad, la formación para el empleo de los jóvenes, la difusión de las nuevas tecnologías y la promoción de la innovación con miras a nuevas oportunidades de negocios. Los sectores empresariales han de asumir un papel lo más activo posible de cara a la materialización progresiva de estos objetivos. Acciones para Encarar el Cambio Climático y Promover un Desarrollo Sostenible Respetuoso del Medio Ambiente
Los líderes empresariales inciden también en la necesidad de prestar la mayor atención al fenómeno del cambio climático y a los graves efectos que se derivan del mismo. Las empresas, en un ejercicio de responsabilidad, están haciendo esfuerzos y tomando las medidas necesarias, pero sin un acuerdo global que incluya a los principales países emisores no se resolverá el problema.
Debe procurarse una significativa reducción en las emisiones de gases de efecto invernadero que generan el calentamiento global del planeta, promoviendo acciones concretas como el uso de energías limpias y renovables, y el aumento general de la eficiencia energética en todos los sectores de la economía.
La protección de la diversidad biológica y la prevención de desastres naturales revisten enorme importancia, particularmente en la región de América Latina y el Caribe que reúne un amplio número de países con características diversas que ya sufren las consecuencias del cambio climático. De no adoptarse medidas adecuadas a tiempo, los agricultores de subsistencia y las poblaciones urbanas marginales se verán especialmente afectadas por los efectos de este fenómeno.
Resulta necesario aunar esfuerzos para encarar de la mejor forma el escenario internacional. En el contexto de las negociaciones en el marco de la Convención sobre el Cambio Climático de la Organización de las Naciones Unidas, los países de América Latina, el Caribe y la Unión Europea deben trabajar conjuntamente para lograr acuerdos internacionales que conlleven la disminución de emisiones. Más allá de aquellas, ha de procurarse un incremento en los niveles de cooperación de la Unión Europea con miras a una mayor eficiencia energética de los países latinoamericanos y caribeños, el fortalecimiento de capacidades técnicas y de gestión pública, y la adaptación de tecnologías. A la par, han de estimularse iniciativas públicas y privadas para el mejor aprovechamiento de los conocimientos tradicionales y de los recursos hídricos, la reutilización de estos últimos, la construcción de reservorios de agua y el empleo de formas de riego que disminuyan el consumo de aquella.
Una alternativa que, desde los sectores empresariales, ha de considerarse en toda su potencialidad está representada por los proyectos en el marco del mecanismo de desarrollo limpio y por experiencias pioneras como los fondos de carbono. A su vez, deben promoverse los mercados alternativos de productos, el desarrollo de tecnologías limpias, el uso de energías alternativas al petróleo, y el impulso al biocomercio y al ecoturismo. El funcionamiento del Mecanismo de Desarrollo Limpio tiene que ser mejorado y garantizado a largo plazo.
En el horizonte de apuntar al desarrollo sostenible, reviste gran significación la construcción de infraestructuras que, con respeto al medio ambiente, refuercen la conectividad y la integración en una región como América Latina y el Caribe. Ello repercutirá favorablemente en la existencia de ejes viales y ferroviarios que comuniquen el Atlántico con el Pacífico, ofreciendo interesantes posibilidades para un reforzamiento real de la relación birregional ALC-UE y prometedoras perspectivas que puedan proyectarse también hacia otras zonas del mundo de gran dinamismo económico.
Mirando al Futuro en la Búsqueda del Bienestar
Los líderes empresariales coinciden en la importancia de la educación como medio para promover la inclusión social, sensibilizar a las poblaciones sobre la protección del medio ambiente y contribuir al objetivo primordial de alcanzar la prosperidad, el bienestar y el desarrollo sostenible. En ese sentido, asumen de manera especial un Compromiso para Promover la Educación y la Innovación, en términos de prestar decidido apoyo a iniciativas educativas orientadas a sectores con menos recursos, alentar la formación de maestros y el desarrollo de modalidades de educación virtual no presencial, colaborar de cara al acceso más amplio a las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones, respaldar esfuerzos de investigación e innovación tecnológica de las Universidades y centros especializados, analizar los efectos del cambio climático y las respuestas más idóneas frente a los mismos, y propiciar un mayor conocimiento de las distintas realidades culturales presentes en América Latina, el Caribe y la Unión Europea.
A efectos de materializar el Compromiso para Promover la Educación y la Innovación, los líderes empresariales realizarán esfuerzos que, según las circunstancias, puedan comprender la profundización, el intercambio y la colaboración recíproca a propósito de experiencias actualmente existentes que involucran la participación y el aporte de los sectores empresariales, así como el desarrollo de nuevas iniciativas en sus países o a escala más amplia.
Con el fin de facilitar la continuidad del diálogo entre los colectivos empresariales, es necesario hacer un seguimiento de los objetivos planteados y propiciar iniciativas que redunden en mayores niveles de comercio e inversión. Para ello, los líderes de las organizaciones empresariales de América Latina y el Caribe y la Unión Europea, se comprometen a establecer un mecanismo de coordinación en períodos comprendidos entre la finalización de una Cumbre empresarial ALC-UE y la realización de la siguiente para asegurar el seguimiento de lo acontecido en las relaciones económicas, sociales y empresariales entre la Unión Europea – América Latina y Caribe.
La existencia de un mecanismo como el descrito permitirá también encarar situaciones concretas de manera concertada e impulsar para el futuro una mayor coordinación entre los procesos de reflexión promovidos por los empresarios y los que realizan los Jefes de Estado y de Gobierno de América Latina, el Caribe y la Unión Europea. Ello favorecerá, en última instancia, un real fortalecimiento de la “Asociación Estratégica Birregional”.

